Milans del Bosch declaró que actuó convencido del respaldo real porque se lo dijo alguien de su confianza a quien desde entonces despreciaba; el Teniente Coronel San Martín afirmó que un ayudante del Rey le indicó tras una audiencia que la situación se arreglaría pronto.
Resumen
Nota informativa del CESID sobre la vista oral del caso 2/81, celebrada el 24 de mayo de 1982, donde los acusados presentaron sus últimas declaraciones ante el Consejo Supremo de Justicia Militar. Entre los procesados se encontraban el Teniente General Milans del Bosch, quien afirmó haber actuado convencido del respaldo del Rey y del Ejército, y el General Armada, que se ratificó en sus declaraciones previas. Otros testimonios incluyeron al General Torres Rojas, quien creía cumplir órdenes del Rey, y al Coronel Menéndez, que asistió al Congreso por amistad con Tejero. El Teniente Coronel Tejero fue expulsado de la sala tras un incidente.
El documento revela las dinámicas de la sesión, donde se evidencian las distintas posturas de los acusados y la tensión en el ambiente, reflejada en la reacción del público. Además, incluye un panfleto de las "Comisiones Militares", que denuncia irregularidades en el proceso judicial, acusa de perjurio a varios altos mandos y sugiere que se ofrecieron recompensas a quienes colaboraron con el tribunal. Este contexto es crucial para entender las repercusiones del 23-F y las divisiones internas en el Ejército español durante el juicio.
Contenido del documento
C/SG/8241/24-05-82
DTOR
NOTA INFORMATIVA
ASUNTO: VISTA ORAL 2/81 DEL CONSEJO SUPREMO DE JUSTICIA MILITAR.
1.
DESARROLLO DE LA SESIÓN.
Fiscal sobre si tenía algo que decir, a lo que éste ha contestado negativamente. A continuación ha invitado a los procesados a exponer lo que consideraran oportuno, en las condiciones citadas en el artículo 783 del C.J.M., pudiendo ausentarse de la sala el que así lo deseara. Con excepción de los procesados Capitanes AcERA, Gómez IcLE SIAS, ALVAREZ ARENAS, DUSMET, IGNACIO ROMÁN y Tenientes ALVAREZ FERNÁNDEZ, NÚÑEZ RUANO, ALONSO, BOZA y VECINO, el resto se ha pronunciado brevemente en los siguientes términos:
Tte. General Milans del Bosch.- Por su amor a España y haber cumplido siempre su obligación, ante la mala situación de España y la bancarrota creada por terrorismo, falta de autoridad y autonomías, los subordinados se fijaron en él, a finales de 1980, para, a las órdenes del Rey, dar un "golpe de timón" que recondujera la situación, en cumplimiento del artículo 8 de la Constitución. Esa es la verdad y lo demás son detalles. Es cierta su intervención, convencido del respaldo real y del Ejército, por habérselo dicho quien contaba con su confianza, y a quien, desde ahora, desprecia y afronta toda la responsabilidad, relevando de ella a quienes le obedecieron.
General Armada.- No puede aportar nada nuevo, ni quiere hacer alegatos innecesarios. Se ratifica en todo lo dicho. Siempre ha aceptado las responsabilidades que le corresponden, pero no aquellas que no son suyas.
General Torres Rojas.- En conciencia, y ante Dios, afirma: En sus 45 años de servicio ha sido un militar ejemplar, dedicado a las armas, con base en su amor a Dios, España y la familia. Creyó cumplir órdenes del Rey, por el bien de España. Pide a la hora de la sentencia, y a los procesados y sus familias, que se les tenga en cuenta por el bien de España y la paz entre los españoles.
Coronel Menéndez.- La Marina oficial le ha tratado duramente y la real afectuosamente. Prefiero recordar esta segunda faceta. Fue al Congreso por su voluntad y su amistad con el Tcol. Tejero, sin ser engañado por nadie y no se arrepiente. Niega haber eludido su responsabilidad, tal como han afirmado el Sr. Mugica y el General Sáez de Santamaría. (Le llamó la atención el Presidente). No conoció en absoluto la redacción del "documento del capo", acusando al Juz Instructor de haberlo filtrado a la prensa.
Tcol. Sanmartín.- Tras asegurar que no era cierto que tuviera la palabra por ser el más antiguo de los procesados de la DAC, afirmó: más de los que se encuentran procesados lo hicieron convencidos de que era necesario, por el bien de España. El General Juste compartía la opinión de sus Jefes y Oficiales, expresada en un informe al Capitán General, sobre la necesidad de intervención del Ejército, ante la escalada terrorista. Tras una entrevista con el Rey, el 18.11.80, en el que manifestó a S.M. que el Ejército estaba irritado, un ayudante del mismo le indicó que pronto se arreglaría tal situación, dejando en el aire la personalidad de dicho General. Siempre creyeron obedecer al Rey, tanto para sacar las Unidades como para retirarlas. Se formula 7 interrogantes:
1. ¿Por qué se retiró? - Por la misma razón.
2. ¿Suponía la "Alerta 2" que el Rey hubiera cambiado de opinión? - No.
3. ¿Modificaba el telex de S.M. sobre facultades de la JUJEM una modificación de la situación? - Cree que no, sobre todo porque se produjo cuando se estaba a la espera de la actuación del General Armada.
4. ¿Había disgusto, contrariedad y situaciones expectantes aquella noche? - Rotundamente sí, como supo por diversas conversaciones y llamadas telefónicas.
5. ¿Conocían la operación otras personas? - No podía afirmarlo en principio, aunque luego tuvo la evidencia de que así era.
6. ¿Qué es lo que no ha podido aclarar? - Es algo que no ha podido aclarar. De todos modos cree que el E.M. está procesado por el hecho de actuar como tal, y asume toda la responsabilidad de lo que hicieron sus subordinados antes, durante y después de la reunión explicativa del Cte. Pardo. Solicita la exoneración de todos los miembros de la DAC. Niega la existencia del delito de rebelión, aunque acepta la responsabilidad de los hechos. No le consolaría la concesión de un indulto, pidiendo únicamente justicia.
Coronel Ibáñez.- Invocando como pilares fundamentales su fe en Dios, amor a España, devoción a las FAs y cariño a su esposa e hijos, pretende: Revocar una imputación, ya que no han invocado infundadamente el nombre del Rey para eludir responsabilidades, sino porque creía en su actuación por lealtad y fe hacia los Generales Milans, Armada y otros. Negar una calificación, rechazando la de "rebelión militar" hecha por el Fiscal, ya que las reuniones preparatorias fueron hechas a la luz pública. Manifestar un recuerdo y una gratitud hacia sus Jefes anteriores y los profesores de la E.E.M. que le enseñaron a ser leal.
Coronel Manchado.- Hace un alegato de su buen hacer a lo largo de toda su vida militar, apoyando su actuación el 23-F en la de otras personas y organismos oficiales. Justifica dicha actuación como un servicio normal, al igual que todos los de carrera, aduciendo que, si éste no lo ha sido, tampoco los otros.
Tcol. Tejero.- Nada más a comenzar su alegato, ha dicho que Jefe y Oficial del Ejército que había hecho patente su cobardía y traición a España, por lo que ha sido expulsado de la sala por el Presidente del Tribunal, dando lugar al incidente que se cita al final de esta nota.
Tcol. Mas.- Siempre ha sido leal a su General y su actuación ha sido la de un Ayudante normal. No fue engañado por nadie. Y creyó lo que se le decía al ver que las previsiones (cese del Presidente Suárez, nombramiento del General Armada como 2º JEME y destitución de la JUJEM) se iban cumpliendo. Llevó a Valencia un mensaje real afirmando que la situación se arreglaría muy pronto. No se ha permitido confirmar, con la presencia de testigos, la llamada del Rey a dicho Teniente General. El Telex de S.M., a las dos treinta, confirma la aquiescencia real.
Comandante Pardo.- No ha hecho más que decir la verdad real, no consensuada ni pactada. No se arrepiente de nada y piensa que hizo lo que debía. No pide clemencia, sino justicia, y que se tengan en cuenta los motivos morales que se le han inculcado y que le llevaron a la acción. Asume toda la responsabilidad de lo que hizo y de lo que hicieron sus Capitanes.
Comandante Cortina.- Rechaza nuevamente las acusaciones del Fiscal basadas únicamente en meras palabras dictadas obedeciendo a una hipótesis preconcebida. No acepta ningún tipo de participación en los hechos, pero no quiere que se comprometa o se emplee su condición secreta para explicar cosas inexplicadas. El tener que guardar secreto de sus actuaciones no le ha perjudicado, pues no conoció ningún secreto relativo al 23-F.
Capitán Batista.- Con su respeto hacia el Fiscal, discrepa de lo que éste ha dicho, y no guarda rencor a los que han mentido con respecto a él y a otros procesados. Lo que hizo fue solo cumplir con su deber, por su amor a España, Ejército, su padre y su familia, pese a que alguien pueda chancearse de él en sus escritos.
Capitán Pérez de la Lastra.- Acepta la responsabilidad por lo que hizo, pero lo que hizo fue solo creer que el Rey y España le necesitaban, y, en tal creencia, fue al Congreso, estuvo con sus Jefes, que no le reprocharon nada, y, al final, les dio cuenta de su actuación. Pero no cree que ello constituya rebelión.
Capitán Lázaro.- Siempre le ha guiado la moral aprendida en las Academias Militares. Siempre se ha dedicado en exclusiva a su profesión militar.
Capitán Bobis.- Da las gracias al Tcol. Tejero por su responsabilidad y haber sido un auténtico Jefe, así como a diversos procesados. Solicita correr la misma suerte que el Tcol. Tejero y el Cte. Pardo.
Capitán Cid.- Con el recuerdo a su abuelo, padre, esposa e hijos, recita los últimos versos del himno de Intendencia.
Capitán Abad.- Siente una gran paz de conciencia, pues participó en unos hechos que juzga como un servicio a España.
Capitán Muñecas.- Acepta la condena, que espera sea hecha con justicia, y pide clemencia para sus Tenientes, a los que, como Capitán, no hubiera consentido desobedecer.
Capitán Pascual.- No pretende eludir su responsabilidad. Basa sus móviles en el juramento a la Bandera, que no le permite abandonar a sus Jefes.
Teniente Izquierdo.- Afirma que tras lo dicho por sus Superiores, solo puede añadir que se siente orgulloso de estar entre ellos.
Teniente Ramos.- Todo fue fácil para él, que se limitó a obedecer a su Capitán. Las dudas empezaron el 24-F. Renuncia a decir lo que llevaba preparado. Termina con un "¡viva España!".
Teniente Carricondo.- No considera haber cometido delito de rebelión. Espera salir con la cabeza alta, pues no ha hecho más que cumplir con su deber.
Sr. García Carrés.- Expresa su fe y convicción en la justicia Militar, a la que considera motivada por motivos externos.
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Muestrrecibido en la prisión de Cares de prensa, por la prohibición. Afirma que no puede haber rebelión militar, que supone un delito contra la seguridad del Estado, ya que no hay ningún tipo de seguridad en España. Tras mostrarse orgulloso de haber estado sentado entre los ilustres militares que le acompañan, ha terminado con un fuerte "¡Arriba España!", contestado por seis o siete familiares.
2.- CONSIDERACIONES AL DESARROLLO DE LA SESIÓN
Se ha traducido en la presencia de casi todos los familiares, de más de treinta periodistas y de algún incidente en el control de entrada. Dos o tres intervenciones han finalizado con ligero conato de aplauso, que no ha llegado a cuajar. La frase del Tcol. Tejero, y la orden del Presidente de retirarse ha producido un gran revuelo: aplausos, gritos, vivas a España, brazos en alto (por parte de familiares exclusivamente) ha dado lugar a la orden del Presidente de desalojar la sala, pero matizada posteriormente con un "pero solo a los que se considere necesario".
La actitud del Tcol. Tejero solo ha sido alabada por los familiares, pero no por los periodistas ni por las comisiones militares.
Las Comisiones Militares, ante la responsabilidad otorgada, en aras de la exigible verdad y por nuestro honor personal y profesional, hemos venido informando diariamente de cuanto vimos, oímos y constatamos en el proceso a nuestros compañeros del 23-F. Ante la duda razonable de que a vosotras y a la opinión pública se haya hurtado intencionadamente y maliciosamente nuestro informe, nos vemos obligados a comunicaros lo siguiente:
I).- INJUSTICIAS E ILEGALIDADES MÁS FLAGRANTES, DESCRITAS, OIDAS Y CONFIRMADAS
a).- El 24-F de 1981, en el Congreso, se intenta escamotear la decidida acción exclusivamente a la Guardia Civil. Paladinamente y maquiavélicamente, masacraban de esta forma el honor militar y al espíritu (no necesario) de las Armas y Cuerpos del resto del Ejército, en beneficio de intereses no confesados. El Comandante y Capitanes de la D.A.C. no lo permitieron, ni entonces, ni después, cuanto se intentó y no se logró, declaraban nula o favorable a tesis gubernamentales.
b).- El 27-F de 1981, en la plaza de Ópera de Madrid, el General Armada comió con los generales Sáenz de Santamaría y Aramburu, así como con el Sr. Laina. Trataron y orientaron el proceso abierto según directrices recibidas. Esta orientación, captada en principio por Armada, sucesivamente y cuando fueron detenidos en mayo y junio de 1981, se unieron el Comandante Cortina Prieto, de E.M. y el Capitán Gómez Iglesias de la Guardia Civil, ambos destinados en el CESID.
Observamos vulneración sistemática de la Constitución, en cuanto al trato de los detenidos y requerimientos de Jueces especiales, fiscales, etc. Del secreto sumarial, permitiendo las autoridades un desfile judicial paralelo. De los derechos humanos firmados y reconocidos por España, y no aplicados al caso de nuestros compañeros.
d).- En la vista oral, la discriminada politización del tema se ha hecho notoria por: nula investigación de la Fiscalía Militar (no se determinó siquiera la actuación del despacho del General de la D.A.C. Juste Fernández, que fue tema controvertido). Escamoteo de pruebas imprescindibles (declaración del Comandante Muñoz Grandes). Negativa del Tribunal al 60% de lo solicitado por las defensas, concediendo la totalidad de lo solicitado por el Fiscal. Anulación en el acto de la vista oral, de preguntas decisivas, bajo la invocación presidencial de "¡NO PROCEDE!".
Los defensores del Comandante y capitanes de la D.A.C., han resaltado en sus informes la discriminación entre Ejército y Guardia Civil. "Cuando solo les separa el color del uniforme", dijo uno de ellos. Consideramos la subestimación de los Ttes. de la D.A.C., no solo en su comparación con los de igual empleo de la Guardia Civil, sino incluso con Suboficiales y tropa a quienes exigieron más responsabilidad que a aquellos, tratándolas y vejándonos.
El juicio por supuesta rebelión militar, defendido exclusivamente por el gobierno, partidos de la oposición, a través del juicio paralelo que los medios de comunicación social y el Fiscal, no se sostiene, su base se asienta en opiniones personales, así como en reiterados juicios de valor, jamás en pruebas objetivas, como: "llevaban órdenes de la autoridad y del Rey".
El manifiesto de los ocupantes del Congreso ("Queremos ver al Rey al frente de España y de su Ejército"). Comunicado del Rey a la unidad de la D.A.C. a las 7 de la mañana del día 24-F (tres horas más tarde, eran considerados rebeldes, cuando no hicieron otra acción más que la de reponer el mensaje regio en el bien de España y culminación de la acción del Congreso).
A pesar de todo, también se conculcan códigos, doctrina procesal, jurisprudencia e Historia. Manteniendo responsables de esta decisión a cuantas intervinieron y presionaron en el dictamen y asignaron las injustas e ilegales penas.
II).- "JUDAS" MÁS SIGNIFICATIVOS Y MONEDAS RECIBIDAS:
El Tribunal. El presidente sustituto, General Federico Gómez de Salazar y Nieto, Consejero de Tabacalera (recompensa recibida en pago a la "humillación" tal se refiere), aceptó la presidencia cuando al titular, General Álvarez Rodríguez, fue "apercibido" en contra de su voluntad en el Hospital Militar de Gómez Ulla y según el Director del Centro como enfermo psiquiátrico, no como se filtra a la opinión pública (cáncer de úlcera gastro-intestinal). Esta úlcera que padece el General Álvarez desde hace 20 años, sirvió para que el gobierno le propusiese un cargo como Presidente, pero al General en gesto que le honra se negó a ello.
Federico Gómez de Salazar, aceptará las monedas a través de la Vicepresidencia del INI, lo que le ha sido prometido. El Consejero Togedo, Juez especial José de Diega López, será Consejero del Gobierno en la Compañía Telefónica, se destacaba por el pasado político de este hombre, hijo de un Coronel de Carabineros, asesinado por las hordas marxistas en El Escorial, siendo brutalmente masacrado antes de morir, el cual para vengarse de esta acción, en el consejo de guerra que se celebraba contra los supuestos autores de la muerte de su padre, asesinó fríamente a uno de ellos, quedando su delito impune. Es público la capacidad agresiva de represión de este Juez especial que en otra época descargó todo su sadismo contra el pueblo soberano al que dice servir, siendo Jefe Superior de Policía de Barcelona, ya que durante su mandato y en ocasión de las huelgas del transporte público, ordenó que estas fueran reprimidas con la máxima dureza. Como Jefe Superior de Policía de Madrid, intervino en la detención e interrogatorio del comunista Grimeu, que posteriormente fue ejecutado. Posteriormente ocupó los cargos de Subdirector General de Seguridad, bajo las órdenes de Suárez, Gavilán como Director General de Seguridad y Director General de Política Interior en el Gobierno de Arias Navarro.
El Fiscal General José María Torrante Claver, cubrirá su minuta de lacayo silente como Consejero de Estado. Este General, ascendido irregularmente, cuando el Fiscal anterior fue destituido porque sus conclusiones definitivas no se plegaban a los deseos del Gobierno y partidos políticos, más concretamente a la petición de 12 años y un día para los generales Milán y Armada y Teniente Coronel Tejero.
Teniente Coronel relator Jesús Valenciano Almoyra, Jefe de la relatoría del Consejo Supremo, de "desusada influencia sobre los consejeros", se le ha prometido plaza de Coronel en el Estado Mayor del Ejército. En otra época intervino como mezquino personal, merluzco y se humillaba para ser nombrado Gobernador Civil de Madrid.
Teniente Mateo, de la relatoría, conocido en las cooperativas instaladas en el Servicio Geográfico, por su embriaguez habitual, fiel servidor de su amo el Teniente Coronel Valenciano, para ser recompensado por sus servicios prestados, ha sido destinado al CESID, con el tenebroso económico que ello supone.
Estos personajillos zarzueleros, bufones del sistema político actual, conducen el proceso del 23-F, atendiendo las razones de los políticos y al cumplimiento de sus deseos.
Gallaron la denuncia por injurias al presidente Álvarez Rodríguez el día que el periodista de "El País", Miguel Ángel Aguilar, le llamó "Hijo de Puta" en presencia de varios jefes y oficiales, entre los que se encontraban el Comandante Ascarlo, Jefe de E.M. de la Brigada num. 1, Comandante de Infantería Moncho de la Policía Nacional, Comandante Ayudante del General Martín Amores, Comandante Sarrido de la Guardia Civil y del bufón Teniente Mateo.
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en taro amistoso y servil, invitaba el periodista a tomar una copa, habiendo presencia como este insultaba vociferando a la institución militar y al presidente del Tribunal. Cuando fue expulsado por la Policía Militar, sabiéndose héroe de la democracia y al serle retirada la credencial, manifestó que la misma se la devolverían formándole la guardia y con los honores militares reglamentarios, predicciones que se cumplieron cuando al día siguiente, el General Gustavo Urrutía, Jefe de E.M. de la Iª Región Militar, acompañado de su fiel escudero Teniente Coronel José Miguel Noverbos, desde temprana hora esperaban a Miguel Ángel Aguile en la puerta del Servicio Geográfico, a quien con actitud suplicante le rogaban aceptase nuevamente la credencial, pidiéndole toda clase de disculpas. Este hecho no pasó desapercibido al gobierno, quien ante este "acto heroico", va a responder nombrando prácticamente a la JEME al General Gustavo Urrutía Gracle.
Teniente Coronel José Miguel Noverbos, Jefe de la 2ª Sección de E.M. de la Iª RM, encargado de controlar las visitas que reciban nuestros compañeros procesados del 23-F, remitiendo copia de dicha lista a la Brigada del Interior del Cuerpo Superior de Policía (Brigada Antigolpe) y al CESD, encargados estos de controlar y perseguir a personas sospechosas de actividades involucionistas.
1.- Militares:
Los Generales Aramburu y Togueros, recogieron su "credencial democrática" a lo largo de sucesivos servicios prestados a la clase política en el que uno más fue sacar 325.000.000 pesetas, del Banco de España, para pagar a ETA el resto el Teniente Coronel Catalán Jiménez, Jefe de los servicios Especiales de la Guardia Civil, el día que vino a deponer como testigo del proceso. Los Capitanes Generales mantenían en nombre sus "gastos de representación" para cuantas transgresiones legales, éticas o morales puedan cometer. El General Sáenz de Santamaría, presenta a su cuñada, con la que está amenazado, como su esposa en la toma de posesión de la Capitanía General de Barcelona.
El Coronel de la Guardia Civil José Vázquez García, secretario particular del General Aramburu, el Teniente Coronel Pedro Catalán Jiménez, Jefe de los servicios Especiales de la Guardia Civil, las Comandantes Ayudantes del General Aramburu Guillermo Qustos, Mateo Caneto y José Luis Gorastegui Méndez Vivo, fueron silenciados con la concesión de la medalla al mérito de la Guardia Civil contraviniendo en algunos casos los estatutos reguladores. El Coronel Vázquez, cuya intervención produjo una sensación de desaliño, al notarse en sus declaraciones por su forma de expresarse una singular falta de cultura y preparación, totalmente impropia de un Coronel de la Guardia Civil.
El Comandante Guillermo Dstos, ha sido silenciado también al serle ofrecido en su ascenso a Teniente Coronel la vacante de secretario particular del Director General de la Guardia Civil que hasta ahora y a pasar de estar en la Reserva activa ocupa el Coronel Vázquez.
El General Joaquín Valance Remón, fue ascendido en premio a su falacia y deshonor cuando abandona a su suerte a los compañeros comprometidos.
Han cometido "perjurio" en sus declaraciones, entre otros los siguientes:
GENERALES: José Gaheris, Monter D, José Aramburu Topete, José Sáenz de Santamaría, José Justa Fernández, Joaquín Yusti Vázquez, Joaquín Valance Remón, Félix Alcalá Galiano, José Pérez Iñigo Martínez, José Bonel Sánchez, Manuel Cervantes Rosell y ALFONSO ARMADA COMTN.
CORONELES: José Vázquez García.
TENIENTES CORONELES: Julián Sierra Morna, Menusl Sierra Gine, Emilio Boneli Otero, Fernando Pardo de Santayana y Coloma.
Luis Gorastegui Méndez Vivo, José Moreno Wirtz, Juan Fons Ferrer y José Luis Cortina Prieto.
CAPITANES: VICENTE GÓMEZ IGLESIAS.
A la vista de las consideraciones anteriores, mucho nos tememos que la sentencia:
Jamás se hará en base a considerandos legales.
Jamás se hará por imperativo estricto de Justicia.
Nos tememos que venga impuesta por bastardos intereses políticos.
Madrid, mayo de 1982.