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Defensa · CNI/CESID

Acta de la vista oral del juicio 2/81 sobre el golpe del 23-F (2 abril 1982) RESERVADO

Juicio oral (causa 2/81)
acta judicial · 10 páginas · 1.4 MB · 1982-04-02
Importancia 85
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Documento relevante — Por qué importa
Gabeiras declaró que alguien en la PREJUJEM le advirtió que "la actuación del General Armada no está nada clara", lo que motivó su regreso al despacho; también calificó de "absolutamente falsa" la frase "a tus órdenes Presidente".
Resumen

Acta de la vista oral del juicio 2/81 sobre el golpe del 23-F, elaborada por el CNI/CESID, documenta la sesión del 2 de abril de 1982. En esta audiencia, se interrogó al teniente general Gabeiras, Jefe del Estado Mayor del Ejército (JEME) durante el 23-F. Gabeiras mostró una actitud cautelosa, refiriéndose a su declaración escrita y negando haber autorizado al general Milans la publicación del Bando. Afirmó que la autorización a Armada para ir al Congreso era únicamente para facilitar la salida de los diputados, y descalificó la frase "a tus órdenes Presidente" como "absolutamente falsa".

El documento revela la tensión en el juicio, donde los abogados defensores intentaron presionar a Gabeiras para que admitiera su apoyo a la "solución Armada". Esto generó un ambiente caótico, con enfrentamientos entre letrados y protestas de periodistas, lo que llevó al Decano del Colegio de Abogados a condenar la falta de profesionalidad en el proceso. La sesión es significativa, ya que refleja las dinámicas de poder y la confusión que rodearon los eventos del 23-F, así como las diferentes posturas de los altos mandos militares en relación al golpe de estado.

N/Rfa. C/SG/5.464/02-04-82 ASUNTO: VISTA ORAL 2/81 DEL CONSEJO SUPREMO DE JUSTICIA MILITAR. 1.- DESARROLLO DE LA SESIÓN CORRESPONDIENTE AL 02-04-82. La sesión de hoy se inicia a las 10 horas con el interrogatorio de los Sres. Escandell, Hermosilla, López Montero y Sanz Arribas. Tras un descanso de 30 minutos a media mañana, continúa el interrogatorio, levantando la sesión el Presidente a las 14:10 horas. Por la tarde ha proseguido el interrogatorio de defensores hasta las 18:15, pese a la solicitud de alguno de ellos de aplazar la vista a las 18:00. Pero el Presidente decidió acabar con el testigo y así lo ha hecho. 2.- INCIDENCIAS Y ESTIMACIONES SOBRE EL DESARROLLO DE LA SESIÓN. El testigo ha adoptado, desde el principio, una actitud cauta, precavida y recelosa, temeroso siempre de poder caer en cualquier contradicción. Por ello ha adoptado en multitud de ocasiones, por remitir a las defensas a lo manifestado en su declaración escrita, por lo que numerosas preguntas, principalmente las referentes a horas o datos concretos, que los defensores querían ver confirmadas, han sido eludidas por el testigo con la misma contestación, con lo que el Tribunal y público, que no conoce el sumario, se ha quedado sin enterarse. Esta observación le ha llegado a ser hecha en la sesión de tarde por el Presidente del Tribunal. Con todo, a instancias de los diversos defensores, lo más interesante de lo manifestado ha sido lo siguiente: 2.1.- Al Sr. Escandell, defensor del Teniente General Milans del Bosch y Coronel Ibáñez: - No es cierto en absoluto que aprobara al General Milans la publicación del Bando. - Discrepa con el defensor sobre la hora en que fue a la JUJEM. - No ha aclarado, pese a la insistencia del Sr. Escandell, los motivos por los que no reiteró al Gral. Caruana la orden de arrestar al Capitán General. Ha insistido en que para él era suficiente el saber que los Gobernadores y demás Autoridades Militares no le obedecerían. - Ha manifestado que era suficiente reiteración el haberle hecho venir a Madrid. - No es cierto que, tras un arresto inicial, estuviera incomunicado, habiéndole tratado siempre de acuerdo con su categoría. 2.2.- Al Sr. Hermosilla, defensor del General Armada. - No recuerda cuándo decidió nombrar al General Armada JEME, ni cuándo se lo comunicó, aunque le indicó algo al mandarlo a Lérida. - No aclara con quién despachaba la 2ª Sección del EME, si directamente con él o con el 2º JEME, pues hubo variación en esto, pero no puede concretar fechas. - La autorización al General Armada a trasladarse al Congreso fue únicamente para gestionar la salida, pero de ninguna manera (y esto lo ha repetido innumerables veces) para proponerse como Presidente, puesto que esto era anticonstitucional. - No oyó al General Armada hablar con el General Juste, aunque luego, presionado, ha reconocido que tuvo conocimiento de tal llamada y no recuerda si se celebró en su presencia. Pero, de todas formas, no se enteró de lo que hablaron. - Tampoco le oyó hablar con el General Milans, y nadie le mencionó esta conversación, a su regreso de la JUJEM. - Nunca habló con el Rey sobre la "solución Armada". - No es cierto que al salir el Gral. Armada hacia el Congreso le achaca, con ocasión del cese de dicho General en el sentido de que lo sentía, pero había sido presionado, y "los que ocupamos cargos políticos... etc." - Desconoce un supuesto télex de la OIDREP a EFE y otro a EUROPA PRESS sobre el cese del General Armada, solo reconoce una nota personal suya posterior. - La frase citada en su declaración afirmando que no dejó al "practica de Mando" no implica ningún tipo de sospecha, sino únicamente: deseo de tenerlo cerca para que le ayudara. - Regresó a su despacho, desde la JUJEM, porque él PREJUJEM le dijo que "pasaba algo raro" sin más datos. Aquí se produjo un incidente que se narra más adelante; pero es significativo señalar que más adelante aceptó que se le había dicho: "la actuación del Gral. Armada no está nada clara", y por ello regresó; por la tarde volvió a negar esta segunda frase. 2.3.- Al Sr. López Montero, defensor del Tcol. Tejero: - Ha comenzado el letrado preguntando al Tte. General si conocía la graduación de su defendido, pregunta que ha sido vetada por el Presidente por improcedente, argumentando el abogado que lo hacía porque siempre el declarante decía "graduación". Ha habido polémica sobre esto con el Fiscal, poniendo el ambiente muy tenso, y con esta característica se ha desarrollado todo este interrogatorio. - Lo más sobresaliente de la manifestación del testigo ha sido: - Nadie le dijo que, al entrar al Congreso, el Tcol. Tejero invocara el nombre del Rey. De todas formas, no lo hubiera creído, por haber hablado ya con S.M. - Al Coronel Alcalá-Galiano le dio órdenes de reducir al Tcol. "por cualquier medio" pero "sin víctimas". No aclara la contradicción que aprecia el Fiscal entre las dos frases. - Hasta las 6:25 horas no conocía nada anormal en la DAc u otras Unidades. - No contesta claramente a la pregunta concreta del defensor sobre si envió alguna fuerza a proteger la persona de S.M. y habla de que estaban alertadas. Pero el Tcol. Tejero no se preocupó de mandar protección. - Destituyó al Capitán General de la 3ª Región Militar por desobediencia reiterada. No le consta que estuviera obedeciendo órdenes del Rey. - No llamó a Valencia pidiendo contraseña para el Congreso. Fue el Gral. Milans quien le habló de su existencia, aunque solo se la notificó al Gral. Armada. Esto se lo dijo a él. No recuerda horas. - No sabía que hubiera 147 pistolas en el Congreso. Pero fue su preocupación constante que no hubiera violencia. - No quiere afirmar ni negar si el General Armada, al volver del Congreso, le habló de que el Tcol. Tejero le había hablado de convertirlo en otro Santuario. Afirma que lo cierto es: lo que figure en su declaración. - No sabe, ni le interesó, el motivo por el que cortaron las comunicaciones en el Congreso. - No contesta a la pregunta sobre si conocía si el Gral. Fernández Campos había autorizado al Gral. Armada a ir al Congreso "a título personal" a ofrecerse como Presidente. Insiste en que él no lo autorizó, pero la pregunta concreta no la responde. - Y tampoco responde claramente al preguntarle si conocía que el mensaje llevado al Comandante Pardo era de procedencia real. Afirma que no, le interesaba tal nota. - Entiende que "el documento del capo" no excluía en absoluto a los Tenientes. Esta afirmación la ha repetido numerosas veces a lo largo del día. - No se enteró de las intenciones del Sr. Laina al pretender llevar a un hijo del Tcol. Tejero al Congreso. - No le leyeron ni le interesó el Bando del Gral. Milans. 2.4.- Al Sr. Sanz Arribas, defensor de los Capitanes Cid Fortea y Bobis González. - En la noche de autos y hasta las 22:30 horas tomó personalcimientos y a partir de ese momento fueron tomadas por un Oficial General del cual no da el nombre. - Ante la disyuntiva de que tiene mayor valor si la nota informativa del 27-F o su única declaración contenida en el Sumario, se afirma que esta última. - El General Armada solo habla por teléfono con el General Milans cuando este se niega a tener cualquier relación con el testigo. Esta actitud no le produce ninguna extrañeza. - Se niega a manifestar las órdenes que recibió de S.M. - El General Armada nunca se quedó, durante los hechos del 23-F, como JEME, únicamente se hizo cargo provisional del despacho en el espacio de tiempo que el General Gabeiras estuvo en la JUJEM. - Las instrucciones que dio el General Armada, antes de la primera negociación de este con el Tcol. Tejero, eran de: convencerle, intimidarle, y luego ofrecer. - El General Aramburu le informó de la propuesta Armada realizada por él mismo al Tcol. Tejero después de la conversación de ambos en la habitación acristalada del Congreso. - La frase "a tus órdenes Presidente" es absolutamente falsa. - Afirma que su pretensión de ir al Congreso acompañando al General Armada tenía como único fin el engañar al Tcol. Tejero, pero ante la negativa del segundo JEME desistió en su deseo. - Oyó que la propuesta que realizaba el General Armada de presidir un Gobierno que pusiera fin a la retención de los diputados, era un sacrificio que ofrecía por España. - Ordenó que la Policía Nacional no impidiera el paso a la columna que mandaba el Comandante Pardo para evitar un enfrentamiento. - El cese del General Armada fue comunicado por el testigo. - La decisión del cese del General Justé fue del declarante por razones suficientes. 2.5.- Al Sr. Novalvos, defensor del Teniente de la G.C. Boza Carranco. Tenía la intención de solucionar el problema de todos (Guardia). ────────────────────────────────────────────────── Civil y DAC). Las condiciones de rendición (documento del "capo") se las comunicó el Tcol. F. Gómez de Salazar y es en ese momento cuando las pone en conocimiento de la PREJUJEM, al que da cuenta que no tenía inconveniente en aceptarlas. Afirma que su opinión la exculpación no incluye a los Tenientes. Que hubiera hecho todo lo posible para que el ofrecimiento de aviones y dinero se cumpliera llegado el caso. La justicia es la encargada de determinar el cumplimiento o no de las condiciones pactadas con los asaltantes. 2.6.- Interrogatorio de otros defensores. En la sesión de tarde han intervenido casi todos los defensores restantes, pero en forma reiterativa, por lo que se dio únicamente de destacar, por no estar dicho anteriormente, lo siguiente: El General Milans le sugirió que se estudiase la posibilidad necesaria. Que pretendía ir al Congreso para "enganar a Tejero". La explicación puede verse en su declaración escrita. Arresto al General Torres Rojas por el mero hecho de estar en la DAC alegando falsas razones a su Capitán General, y no regresar a La Coruña inmediatamente de la entrada en el Congreso, sino que esperó a que se lo ordenaran. Sobre los motivos del cese del General Juste no le deja contestar el Presidente. Insiste en que el General Armada, a la vuelta del Congreso no le informó que había intentado proponerse como Presidente. Por ello no lo dijo a nadie ni procedió a arrestarlo. No le consta que hubiera dos aviones preparados en Getafe a las 2 horas. E ignora si lo sabía el Gral. Armada. La 2ª, 5ª y 7ª Regiones Militares sabían únicamente lo que él les dijo. No sabe si conocían algo con anticipación. Reconoce que a las cuatro de la mañana había tropas en las calles de Valencia, ignorando el motivo, y no es capaz de explicarlo. Autorizó a que se dejase llegar a la columna de Pardo hasta el Congreso. Los motivos fueron evitar enfrentamientos. Esa noche no se enteró de que el Capitán Batista había ido a la radio. Se enteró a los tres días. No recuerda si el Gral. Aramburu le dijo que en el Congreso no le hacían caso. No ha querido decir quién fue el Gral. que tomó nota de lo que pasó aquella noche. 2.7.- Interrogatorio del Fiscal. Referida a que oyó al Gral. Armada decirle al Rey y al Gral. Fernández Campos que quería ir a la Zarzuela, y que el Gral. 1º S.M. 3.- OTROS HECHOS Y COMENTARIOS. La sesión de hoy puede considerarse como una de las más interesantes: el acusado, los defensores, sus fiscales acusadores, y el Fiscal a medias entre defensor y asesor del Presidente. Era imposible distinguir quién era el defendido por cada letrado. Casi ninguno ha ejercido la defensa directa de su patrocinado, y así se han dedicado a atacar sistemáticamente al testigo de una forma prácticamente inconcebible. El Tte. Gral. Gabeiras empezó, como se ha dicho, en plan cauteloso, pero también enfadado e incluso soberbio, lo que producía indignación en público y comisiones. Pero a medida que ha transcurrido la sesión, y ante el acoso de los abogados, se ha serenado, se ha armado de paciencia, ha aguantado magníficamente y se ha granjeado todo tipo de simpatías y admiración, principalmente a los Generales, Coronel Ibáñez, y otros, que han mostrado su repulsa en diferentes ocasiones, llegándose incluso a apreciar como le tachaban de hijo de... y otros calificativos similares. Pero los verdaderos protagonistas han sido los defensores, que han demostrado cómo no se debe llevar una defensa. Han querido acorralar al testigo, y llevarle por cansancio o exaltación a reconocer que estaba de acuerdo con la solución Armada, que no tuvo sensación de rebelión o no lo demostró, que no arrestó al General Caruana y Coronel Alcalá Galiano, que sospechó de Armada desde el principio, que se puede obedecer una orden, aunque no venga por conducto normal si se está conociendo nada de ello. Las protestas han sido continuas, y las adhesiones a las mismas también. El Presidente ha tenido que intervenir en número puntual, como cuando, a petición del Fiscal, no aceptó una pregunta del Sr. López Montero, por decir que estaba constada, cuando no era así. Las protestas numerosas de los abogados han llegado incluso a enfrentamientos entre ellos mismos, principalmente con el Sr. Hermosilla, con el que ha habido tres o cuatro altercados. El Fiscal ha intervenido varias veces para indicar al Presidente lo que debía hacer, y normalmente este ha aceptado sus sugerencias. Es de reconocer que los defensores le están poniendo el asunto muy difícil por su intolerancia e impertinencia, que hoy ha llegado al máximo. Alguno de ellos ha llegado a abandonar la sala manifestando que "le avergonzaba la actitud de sus compañeros". El Decano del Colegio de Abogados también mostraba su disconformidad, sobre todo cuando el Sr. de Miguel ha dicho que es lícito inculpar a una persona para salvar a otra. Y ha condenado la falta de profesionalidad y respeto al testigo por parte de determinados letrados. Los periodistas están indignados. Piensan que se pretende llevar la Vista al caos, y no comprenden cómo se ha producido el hecho lamentable de hoy. Sus muestras de desagrado son netamente patentes. Y algo similar sucede con familiares y comisiones, e incluso con los Consejeros, alguno de palabra a un defensor. La opinión general es que hay que tomar alguna medida para que se dé un cambio de rumbo al desarrollo de la Vista.